No es para mí. Lo sé. Lo siento desde hace varios días. Es esa intuición que tengo que nunca falla; son esas cosas que se sienten; esas cosas que aunque esté todo bien y sea simpático y te trate bien, te hace dar cuenta de que no estás mandada a hacer para esa persona. Dije que me sentía rara; lo veía venir y en un punto me acabo de bajonear. Quizás la importancia que le di se debió al hecho de que me sacó de todo lo que me venía pasando y me hizo dar cuenta que podía fijarme en otra persona. Siento una mezcla de tristeza con no se qué. Anoche tuve ganas de llorar por M. otra vez. No tanto por él sino por recuerdos que me vinieron quizás porque anduve cerca de la casa dando vueltas con una amiga y con un terror enorme a encontrármelo. Me contuve para no arruinarme la noche pero sentí tristeza. Hay momentos en determinados días que siento que me sigue cayendo la ficha; que no todo se terminó con esa llamada y con la llegada de otra persona. Todavía me sigue generando sentimientos amargos; sigo extrañando algunas situaciones; a veces sigo pensando en cómo eran las cosas hace un año atrás. Pienso mucho en mí hace 365 días y la melancolía decide instalarse conmigo durante un rato. Tengo una mezcla de etapas que se van superponiendo y tengo que acomodarme sin saber cómo. Son muchos cambios: cerrar muchas etapas, abrir otras nuevas; ponerme a pensar qué quiero para mí y qué quiero en el otro. Tomarme el tiempo, por primera vez en mi vida, para ver si esa persona es realmente a quien busco. Se me hace difícil, nunca fui de tomarme ese tiempo aunque parezca mentira. Es algo nuevo para mí, es algo que me cuesta, que me genera ansiedad, que me genera esa incertidumbre de qué pasará, de quien será, de si le interesaré. Muchos sentimientos juntos que no pensaba tener tan rápido. Todo esto de pensar en otra persona justo cuando apenas terminaba lo anterior me agarró por sorpresa. Me siento a la defensiva cuando hablo, me siento que no soy yo, que me cuesta ser sensible, que me pongo en una postura de mierda y me enoja terriblemente hacerlo. Me molesta sentir que, quizás al haber salido tan lastimada, uso todo eso como mecanismo de defensa ante una nueva situación. A veces siento que lo arruino todo y después me pregunto qué arruino, si no tengo nada. Y sin embargo J. y yo hablamos y está todo bien y una de mis amigas que hace el curso conmigo y que no sabía nada al respecto, me vino a preguntar si a el le pasaba algo conmigo porque lo veía muy pegadito a mí. Y ahí me entran mil dudas. Tenemos conversaciones amistosas pero actitudes medio raras. Lo agregué al FB y miré las fotos. Somos muy distintos; es así de sencillo, lo veo ahí, otros intereses, otras maneras de vivir la vida; tan simple como eso.
No sé. No sé si será el día feo de domingo o qué, pero siento que de alguna manera el darse cuenta que ese alguien nuevo no encaja con vos conlleva una especie de desilusión. Es simpático, es lindo, es buena persona, es sincero... y sin embargo yo se, muy adentro mío, que ÉL no ES.
No sé. No sé si será el día feo de domingo o qué, pero siento que de alguna manera el darse cuenta que ese alguien nuevo no encaja con vos conlleva una especie de desilusión. Es simpático, es lindo, es buena persona, es sincero... y sin embargo yo se, muy adentro mío, que ÉL no ES.